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Rejuvenecimiento; facial; ácido hialurónico; tratamientos
Publicado en Jun 22, 2020

Rejuvenecimiento facial con ácido hialurónico

El tiempo afecta al envejecimiento facial, produciendo cambios celulares y anatómicos que resultan en la consiguiente pérdida de volumen de los tejidos blandos.1 La mejora estética ha sido un deseo humano a lo largo de la historia registrada y en todas las culturas.2

Con la aparición de nuevas tecnologías, como la utilización de rellenos dérmicos, surge la oportunidad de hacer frente a estos cambios.1

Los rellenos dérmicos de ácido hialurónico son uno de los materiales inyectables no permanentes que están disponibles para la corrección de los primeros signos de la edad en el rostro.1

El ácido hialurónico (AH) es un polisacárido natural. Se puede encontrar en la piel y en los tejidos conectivos. En los humanos, la cantidad natural de ácido hialurónico en la piel disminuye con la edad, lo que juega un papel importante en el desarrollo del envejecimiento, la formación de arrugas, y la disminución de la elasticidad e hidratación del tejido.3

Cómo suavizar las arrugas 

Los procedimientos estéticos para restaurar, mantener y mejorar la apariencia son siempre voluntarios y se realizan a demanda del paciente. Debido a que los procedimientos estéticos son selectivos, la relación beneficio/riesgo debe ser muy alta antes de iniciar el tratamiento.2

A medida que envejecemos, la pérdida natural de colágeno, ácido hialurónico y elasticidad de la piel provoca arrugas y una pérdida de plenitud alrededor de los ojos y la frente. La inyección de rellenos puede mejorar temporalmente la apariencia de la piel.4

En concreto, las arrugas en el entrecejo que se desarrollan por la acción muscular prolongada pueden corregirse utilizando tratamientos de ácido hialurónico, dependiendo de la gravedad del defecto.1

Los tratamientos se pueden clasificar de varias maneras. Por ejemplo, según la fuente, pueden clasificarse como autólogos, biológicos o sintéticos; según la duración del beneficio cosmético, pueden ser cortos (menos de 3 meses), medianos (3-12 meses), largos (12-24 meses) o muy largos (más de 24 meses). Usando la reversibilidad como criterio, los rellenos pueden clasificarse también como permanentes, semipermanentes y no permanentes.2

Y es que la utilización de estos rellenos por profesionales capacitados proporciona una buena opción para el manejo del envejecimiento facial1, ya que la restauración estética del volumen facial debe abordarse adecuadamente para lograr el rejuvenecimiento sin cirugía.

ES-JUV-2050237