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Ácido hialurónico; rellenos; tratamientos
Publicado en Jun 15, 2020

Tipos de ácido hialurónico y usos

Índice de contenidos
Ácido hialurónico no reticulado o libre
Ácido hialurónico reticulado
Procesos de elaboración del ácido hialurónico
 

Ácido reticulado y ácido reticulado libre es una forma de clasificar este compuesto siendo el primero, principalmente utilizado como relleno a largo plazo, y el segundo, como hidratante con efectos más a corto plazo, empleado en mesoterapia o como componente de algunos cosméticos1.

El ácido hialurónico (AH) es, en la actualidad, el tratamiento de medicina estética que más se puede usar para el rejuvenecimiento facial2. Su rápido efecto y resultados naturales a la hora de aplicarlo pueden ser algunas de las razones. Estudios como el de Brandt and Cazzaniga, acerca de los tipos de ácido hialurónico para uso facial, destacan la idea de que seguirá en alza en la medida en que la población continúa buscando opciones para corregir signos del envejecimiento sin cirugía3.

De este modo, referirse al mejor material de relleno facial posible, podremos decir que sería aquel que […] consigue rellenar efectivamente la región deprimida, sea ésta una línea, una arruga o un surco y que además favorezca o no intervenga en el metabolismo cutáneo. El material de relleno no puede producir alteraciones de movilidad de la musculatura mímica4.

Se le considera el sucesor natural del colágeno, ya que sus efectos son más duraderos y provoca menos reacciones alérgicas5. Entre el 3 y el 5 % de los pacientes que se someten a este tratamiento de ácido hialurónico manifiesta algún tipo de alergia o reacción5. El AH es un polisacárido de gran compatibilidad biológica porque no posee especificidad de especie ni de tejido. Gracias a este detalle, no suele ser preciso realizar pruebas cutáneas de alergia antes de su inyección, siendo excepcionales las reacciones de hipersensibilidad6.

No obstante, dentro de las posibilidades de esta sustancia, cabe distinguir dos tipos con diferentes funciones: el ácido hialurónico libre y el ácido hialurónico reticulado. El grado de reticulación, concentración (mg/ml) y tamaño de las partículas de AH, propicia el que podamos contar con una gran variedad de productos que podemos utilizar de diferentes maneras; desde su simple aplicación para hidratar la piel (siendo en este caso AHs no reticulados o de densidades muy bajas), hasta su uso como relleno profundo y/o supraperióstico (entre la mucosa y el periostio, la membrana fibrosa que recubre los huesos y sirve para su crecimiento y renovación)6. 

Ácido hialurónico no reticulado o libre 

Este tipo de AH es líquido y se produce cuando las moléculas no se entrelazan entre sí y circulan libres (no está reticulado). Con frecuencia se aplica para generar hidratación, con una técnica conocida como mesoterapia, a través de microinyecciones7.

Además, puede administrarse solo o en combinaciones preparadas para potenciar su acción, con aminoácidos y antioxidantes. Los ácidos hialurónicos de mayor densidad, aquellos con cadenas más largas, pueden ayudar a conseguir efectos naturales permitiendo aspecto turgente y rejuvenecido del tejido6.

En su caso, la duración de sus resultados es corta; aproximadamente, en 3 meses disminuye su efectividad, dependiendo en parte de las características particulares de la piel de cada paciente. De esta manera, pueden ser necesarias más sesiones para mantener el resultado7

Ácido hialurónico reticulado 

Está formado por moléculas unidas entre sí que crean una estructura molecular en forma de malla. Su consistencia es más densa y se utiliza como material de relleno en labios, pómulos, etc. y, pese a que también es biodegradable, su duración es mayor que la del ácido hialurónico libre1,8. Los efectos de los rellenos de ácido hialurónico pueden llegar hasta los 24 meses dependiendo del producto utilizado y el paciente9,10,11

Cuando se inyecta, se acomoda para adoptar una textura similar a la del tejido donde es depositado. A diferencia del AH libre, la elasticidad del AH entrecruzado permite que el material se adapte a los gestos del paciente, ya que se habrá amoldado12

En cualquier caso, previamente a cada intervención es importante elaborar un estudio personalizado del rostro, tener en cuenta facciones, edad, sexo, incluso hábitos, etcétera13,14.

Procesos de elaboración del ácido hialurónico 

Los tipos de ácido hialurónico, sus características y aplicaciones, comentados anteriormente, vienen determinados por el proceso de elaboración de los mismos. En este sentido, la selección del producto por parte del profesional debe estar basada en el examen de la zona a inyectar, las características del tejido, el volumen de producto que se precisa y por el tiempo que se espera que perdure el material inyectado. Este último particular se decidirá durante la entrevista con el paciente6.

Por su parte, otro estudio, que revisa investigaciones recientes sobre los efectos cosméticos y nutricosméticos del ácido hialurónico, sostiene que este, solo o en combinación con lidocaína y otros coagentes, ha demostrado una eficacia satisfactoria en la firmeza y elasticidad de la piel, el rejuvenecimiento facial o la reducción de las cicatrices de las arrugas, entre otras aplicaciones15.

Finalmente, el estudio de Cornejo P et al. señala que los materiales de relleno inyectables ocupan un lugar destacado como procedimientos mínimamente invasivos, ya que el período de recuperación tras su inyección suele ser muy corto y reponen bien el volumen facial, que disminuye como consecuencia del envejecimiento6.

ES-JUV-2050236